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Los pocos


Los pocos creadores son un problema para el mercado capitalista, no se resignan
al modelo establecido, como porfiados solitarios, observadores silenciosos, buscan respuestas, plantean preguntas, generan reflexiones, inesperadas conexiones, comparten la expansión del conocimiento, buscan la confrontación, la unidad y la comunicación. Rompen la barreras impuestas de la forzada paz social.

"El verdadero arte siempre está donde no se le espera. Allí donde nadie piensa en él ni pronuncia su nombre. El arte odia ser reconocido y saludado por su nombre. Se escapa enseguida. El arte es un personaje apasionadamente enamorado del incógnito. En cuanto alguien lo descubre, lo señala con el dedo, entonces se escapa dejando en su lugar un figurante laureado que lleva sobre sus hombros una gran pancarta en la que pone ARTE, que todo el mundo rocía enseguida con champaña y que los conferenciantes pasean de ciudad en ciudad con un aro en la nariz. […]¡ El verdadero señor Arte no hay peligro de que cargue con una pancarta! Por ello nadie lo reconoce".
                                                                                                                                                                                Jean Dubuffet

 << La Obra se va gestando lentamente en el interior del artista. Se crea como un hábito
de pensar y reaccionar en imágenes que después, casi inconscientemente, vamos
decantando y seleccionando. Pero cuando creemos que ya se puede atacar una idea determinada,
vemos que la obra también manda porque tiene sus leyes propias de formación internas y externas.
Se rebela y nos impone sus condiciones como los personajes de Pirandello. Como en todas las
cosas de la vida, hay un diálogo entre el autor y la materia de su obra.
Al comienzo, la meta no es siempre clara << se hace camino al andar>>.

                                         Antoni Tapies, LA PRACTICA DEL ARTE -1958-
                                             Trazos  atemporales  


Surge de lo profundo, lo sensual
la melancolía del pensamiento
se plasma en la tela buscando respuestas
ajena al entendimiento racional
humanamente desgarrada
Las líneas se entremezclan con el color
instintivamente aparece la forma bidimensional

Trato de entenderte
parado en mi condición de espectador
pero me faltan elementos que poco me importan
Tú me estimulas los sentidos
triturando la materia establecida
los sueños aparecen claros
 y en los espacios
                                        entablan interminables conversaciones.